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Thursday, July 30, 2009

Road Story en Comic Apocalipsis.

De Gonzalo Martinez


Me sorprende gratamente continuar leyendo nuevas críticas y comentarios de "Road Story" la novela gráfica, adaptación del cuento homónimo de Alberto Fuguet.

Les adjunto un texto escrito por el peruano Guido Cuadros originalmente publicada en la desaparecida revista peruana Urbania y que él reproduce en su blog Comic Apocalipsis.


Historias de carretera / En el camino (elegir un nombre).
por Guido Cuadros F.A.

El reconocido escritor y cineasta Alberto Fuguet, incursiona en el mundo de las viñetas con Road Story, una adaptación al cómic del cuento homónimo incluido en su libro de relatos Cortos (Alfaguara, 2004). El dibujante Gonzalo Martínez, con su estilo minimalista pero impactante, es el encargado de la parte visual en la que ha sido denominada como la primera novela gráfica chilena. Road Story se lee de un tirón, se ve como una película, y nos narra las peripecias de un santiaguino, Simón, quien con el dinero robado a la empresa de su padre comienza a deambular por todo el sur de EE.UU en un auto alquilado, tratando de encontrarse a si mismo, y superar una midlife crisis que lo tiene aturdido y sin saber que hacer con su futuro. Cruda, violenta, realista, esta historia nos sumerge en una atmósfera similar a la de los relatos de Raymond Carver o Jack Kerouac, influencias innegables de Fuguet, quien no se limita al homenaje y aporta una perspectiva propia, local, innovadora. Este viaje lo transportará por la mítica Ruta 66, el Gran Cañón, el Death Valley, Roswell, Ciudad Juárez entre otros sitios, y al mismo tiempo hacia el mundo interior de unos personajes que bien podríamos ser nosotros mismos. Comparada con otras obras del género como Ghost World, Preacher o American Splendor, Road Story se hace de imprescindible lectura, a la vez que reivindica y explota un medio que en nuestros países, lleva demasiado tiempo en lo subterráneo.

Road Story: Alberto Fuguet/Gonzalo Martínez

Alfaguara, 2008. (132 pág.)

Friday, November 28, 2008

Quique Hache.



El exitoso personaje de Sergio Gómez tiene libro nuevo. Tentativamente llamado "Nuevas Aventuras de Quique Hache", este libro que reune 4 cuentos del detective privado adolescente aparecerá a comienzos de 2009. Las ilustraciones del libro corren por mi cuenta.

Más noticias acerca de Quique Hache, pronto.

Sunday, July 20, 2008

Road Story. Crítica en El Comercio de Lima.

A propósito de la presentación de Road Story en La Feria internacional del libro de Lima, esta crítica aparecida en el diario "El Comercio", este domingo 20 de Julio.

En clave de historieta

Por Enrique Sánchez Hernani


Alberto Fuguet y Gonzalo Martínez unen pluma y pincel.

Road Story, Alberto Fuguet-Gonzalo Martínez Alfaguara Santiago de Chile, 2007 S/.

Alberto Fuguet libró su batalla por devolver el universo de la literatura a los jóvenes, no solo en lenguaje y temática sino introduciéndose en su cultura, tomando partido por ella y creando un estilo generacional que a estas alturas está plenamente admitido.

Así, Fuguet resultó ser uno de los más apasionados cultores de ese mundo dominado por los géneros audiovisuales, por la nueva tecnología de las comunicaciones, y por el reinado de la informática y el cosmos virtual. Fuguet es un auténtico adicto al cine, la música contemporánea y no solo escribe novelas y cuentos sino que también guiones para cine e incluso un blog.

Se caía de madura, entonces, la idea de que alguno de sus cuentos fuese llevado a la historieta, después del éxito que significó la adaptación al cine de su novela Tinta roja. Ahora eso ha ocurrido con Gonzalo Martínez, historietista chileno que ha trabajado para El Mercurio y algunas agencias internacionales de prestigio. El libro es Road Story y la portada, aunque privilegia el nombre de Fuguet, muy bien pudo haber compartido la marquesina, en tamaño, con el dibujante, por su bien logrado trabajo.

A lo largo de poco más de cien páginas, Martínez, con la complicidad entusiasta de Fuguet, ha limado el cuento "Road Story" que figura en el libro Cortos (2004) del autor chileno, despojándolo de la parte textual que su historia gráfica vuelve innecesaria. El logro es brillante. Narrada en blanco y negro, los recuadros muestran esa atmósfera de soledad, sordidez y pesimismo que el cuento había narrado espléndidamente.

La historia del viaje del personaje (un chileno que, huyendo de sí mismo, se encuentra con una muchacha boliviana) a través de un desolado Estados Unidos, ha sido plasmada con rigor de historietista. La criba del cuento es la necesaria, pues las viñetas complementan las sensaciones que daban los tramos eliminados del texto. El resultado es una historia gráfica apasionante. Con esto, Fuguet refuerza su figura de tótem de los nuevos tiempos y seguro ampliará su base de lectores, de aquellos que por ahora quizá sólo daban vistazos a su blog y no se animaban a hincarle el diente a sus libros. Enhorabuena.

Saturday, July 19, 2008

Road Story, el viaje continúa en Perú.

El viaje de Simón y Adriana toma nuevos rumbos y ahora se van a Perú. Me cuentan que "Road Story" ya está a la venta en las librerías de Lima.
Alberto la presenta oficialmente en La Feria Internacional del Libro de Lima el próximo 26 de Julio junto a "Apuntes Autistas" y "Una Vida Crítica". Así lo anuncia en su blog.

En esta feria, Chile es el país invitado de honor. Así que la llegada de la novela gráfica es dentro de un ambiente muy propicio. Les adjunto un par de notas del diario La República y del prestigioso blog de Ivan Thays, "Moleskine Literario"


Tuesday, June 10, 2008

Road Story comentada en revista Capital.

Me sorprendió gratamente encontrarme con este comentario en la revista de actualidad política y económica por excelencia.

Hace poco leí un artículo acerca de los autores de literatura infantil en Chile en la misma revista y me pareció bastante bueno y atinado. Bien por ellos.

Los dejo con el texto acerca de la novela gráfica publicada el año pasado:

"Es extraña la escasa difusión que ha logrado Road Story (Alfaguara, 127 páginas) novela gráfica de Gonzalo Martínez basada en un relato de Alberto Fuguet. Al parecer la crítica chilena aún no se espabila ante uno de los géneros más vitales de la narrativa actual, que cruza la novela y el cómic, con exponentes tan destacados como Daniel Clowes o el maestro Will Eisner. En Road Story las viñetas de Martínez son notables, su trazo es expresivo y riguroso, sin elementos que sobren, logrando una atmósfera eficaz que se apropia de la historia de un tipo que se divorcia, estafa al padre y vaga por el sur de Estados Unidos, donde conoce a una chica tan vacía como él. No pasa mucho más, pero no hace falta, porque la narración vuela con alas propias a ese territorio sin fronteras tan propio de Fuguet, la zona muerta de los que se pierden."

Aquí, el link al artículo--->

Tuesday, April 29, 2008

Entrevistado en "El Cuchillo Carnicero"


Fui invitado a hablar de comics al programa de RadioUC, "El Cuchillo carnicero" producido y conducido por Daniela Mahana y Soledad Camponovo. Lo pase muy bien conversado (mi deporte favorito) de comics (mi tema favorito) con dos estupendas conversadoras (que mejor).


Monday, March 10, 2008

Evaristo Nogales en el blog de Mythica


Hace poco, Marcos Rauch, creador de Crónicas de Mythica (próxima a ser publicada) escribió en su blog un comentario a mi proyecto "Las Aventuras de Evaristo Nogales".
Agardezco mucho las amables palabras de Marcos, pero sobre todo agradezco el apoyo a un proyecto como éste en el que estoy metido junto a Juan Moraga. Me alegró mucho leer en sus palabras aquellas ideas y emociones que pretendo con "Evaristo Nogales". Las expresó mejor de lo que yo haría :)
Me tomo la libertad de copiar y pegar su texto.


Las Aventuras de Evaristo Nogales


El prolífico Gonzalo Martínez se va haciendo habitué de este blog, lo cual me enorgullece. Hoy escribo sobre su más reciente proyecto editorial: "Las Aventuras de Evaristo Nogales".

Hundiendo profundamente sus raíces en lo mejor de la narrativa dibujada chilena, las Aventuras de Evaristo Nogales se convierten en una dulce reminiscencia de Mampato, aquel personaje de Oskar Vega y Themo Lobos que marcó a toda mi generación. Evaristo y Mampato comparten varias cosas: Un aspecto físico y edad similares, la curiosidad e inteligencia de todo niño que crece al alero de los estímulos tales como la lectura y lo más lejos posible de la televisión. Evaristo, como Mampato, es un muchacho inquieto, curioso y muy noble. El mejor amigo de aventuras que podamos querer.

Evaristo sustituye el cinto espacio-temporal de Mampato, por un librero que, según una secreta forma de disponer libros en él, se convierte en un portal que nos brinda acceso a los distintos universos de ficción representados en cada libro. En la historia que introduce a los personajes, vemos como Evaristo conoce al Capitán Nemo (de Julio Verne) y descubre una sorprendente relación con éste aventurero submarino.

Si Mampato contaba con su amigo Ogú, Evaristo se apoya en Gabriel, un ex-luchador profesional y amigo de su abuelo. Juntos vivirán aventuras que no tendrán nada que envidiar a aquellas épicas de Mampato en el Arbol Gigante o en la Corte del Rey Arturo.

Un aspecto interesante y potente del texto es la ausencia del padre en la crianza de Evaristo. Esta ausencia se explica más adelante en la historia, pero permite presentar al niño y joven lector la realidad de una familia mono-parental que sin embargo logra entregar al mundo un adolescente culto, sano y sin las lacras que se le suponen a los hijos de familias disfuncionales. El hecho de romper ese tipo de esquemas permite que muchos niños y niñas comiencen a dejar de sentirse en desmedro ante las familias "tradicionales". Me alegro que Gonzalo tenga el valor y el talento para enfrentar temas delicados con tal calidad y cuidado.

La calidad del dibujo de Martínez queda fuera de toda duda. Personalmente le comenté que realmente la extrañé en Road Story, donde quizá la presión de las entregas conspiró para que su arte no alcanzara cotas a las que sus lectores del extranjero se han acostumbrado. En las aventuras de Evaristo Nogales, cada viñeta rezuma el intenso amor de Gonzalo por una historia donde él es artífice absoluto. Se siente en ellas la dedicación, el tiempo destinado a conseguir la perfección y el realismo (los hechos ocurren en el Santiago de hoy) y sobre todo, las ganas de construir una historia que, como dije al principio, devuelva a los jóvenes de hoy lo que tipos como Gonzalo y yo tuvimos la suerte de conocer.

La novela gráfica "Las Aventuras de Evaristo Nogales" se han postulado al Fondo Nacional del Libro y la Cultura. Mythica Ediciones hace sinceros votos para que sea favorecido y logre llegar a su público. Tengo una hija de once años, quien realmente quiero que conozca y disfrute de este nuevo amigo lo más pronto posible.

Tuesday, February 5, 2008

Homenaje a Horacio y El Profesor.


Revisando las visitas a mi sitio me encontré con el blog de Jorge Herrera, "Un poco de cotidianeidad o un poco de todo". En él, Jorge hace un recuerdo de la tira cómica que dibujé para la revista "Siglo21" de El Mercurio durante el período 1991-1997. Horacio y El Profesor fué mi primer intento narrativo en donde tuve espacio y tiempo para desarrollar un concepto y darle vida y personalidad a unos personajes. Tengo muy buenos recuerdos de esa época y de la gente con la que trabajé: Nicolás Luco, Alexis Jéldres, Paola Raffo y un equipo muy afiatado.
Muchas gracias, Jorge, por recordar a Horacio, al Profesor, a Virgilio y a la doctora López y su peripecia vital entre veloces computadores de 300 Mhz y extraordinarios modems de 64k :)

Sunday, December 30, 2007

Road Story, primera crítica análogica.

Menciona Alberto Fuguet en su blog:
"En las páginas de cómics y de internet, una novela gráfica no es considerada algo raro y el libro se analizó, para bien o para mal, como es lógico, a su debido momento.
Otra vez más: los medios análogos, establecidos, tradicionales, tremendamente atrasados."


Yo agregaría que es primera vez que soy criticado por un crítico literario en Chile. Y no se si han habido experiencias anteriores: Eso de un crítico literario criticando un cómic.

Es motivo de alegría que lo que se intentó comunicar en la novela tuviese resonancia en los lectores. No siempre ocurre. Es motivo de orgullo, también, que alguién como Alvaro Bisama se haya sentido impulsado a escribir esta crítica.

Eso.

Aquí está la primera crítica a Road Story aparecida el Domingo 30 de diciembre de 2007 en el suplemento Artes y Letras de El Mercurio.

El cómic, otra lengua.

Road Story
Alberto Fuguet y Gonzalo Martínez


Alfaguara, Santiago, 2007
132 páginas, $7.000.
Novela Gráfica

Hay dos cosas que destacar de Road Story, la novela gráfica de Gonzalo Martínez (dibujante chileno criado en viejas revistas como Trauko y Bandido y, ahora, partícipe de la industria yanqui con trabajos en editoriales como Avatar Press) y Alberto Fuguet. Lo primero tiene que ver con que se trata de la primera historieta en llegar al mesón de novedades de las librerías chilenas en un buen tiempo. Contrabando posible gracias al nombre -o la marca- de Fuguet, es un gesto que se agradece. Tal presencia viene a remediar (simbólicamente y por un rato) la invisibilidad del género en nuestra cultura local. Lo segundo es más complejo: la pregunta sobre cuál es el valor de Road Story como historieta, más allá de su importancia contextual.

No es una pregunta menor. Road Story trabaja sobre un viejo cuento de Fuguet que antes había sido publicado en McOndo y cuya segunda versión era uno de los puntos más altos de Cortos. En esta tercera encarnación, el relato se convierte en algo más; en la excusa para que Gonzalo Martínez se extienda por más de cien páginas en la ruta que Simón, un chileno decidido a borrarse, realiza en la frontera entre Estados Unidos y México. No hay demasiadas peripecias para este protagonista disléxico. Deja de hablar, se corta el pelo, da vueltas, desea perderse, desea encontrarse, conoce a una chica tan confundida como él. Mientras, asiste al espectáculo de su propio vacío, representado casi siempre por un desierto colonizado por la música mex tex y los neones de las cantinas.

Pero Martínez desborda las premisas sugeridas en el relato de Fuguet. Los mejores momentos de la historieta son aquellos donde se desmantela la narración por medio de páginas completas o viñetas concentradas en detalles nimios mientras intenta escarbar en el silencio o la confusión de su protagonista. Es ahí donde su trazo (despojado de cualquier achurado accesorio; poderosamente refrendado por los semitonos de Demetrio Babul) es capaz de pesquisar la precariedad interior de sus personajes y proyectarla sobre los grises de la página. Tales efectos se dan en Road Story de modo progresivo, como si sobre la marcha sus autores descubrieran la efectividad de hacer descansar el peso emocional del relato en los tiempos muertos y los diálogos cortados que señalan lo complejo y lo vacío de la empresa de desaparecer en la propia mudez.



Esa profundidad logra que el cómic sortee el riesgo que supone intentar una "novela gráfica" (nombre de combate para cómics de mayor complejidad gráfica o emocional y que, en cierta medida, suponen el desarrollo de la mirada personal de sus autores), logrando un matiz adulto posible gracias a su narración sin estridencias. Porque ése tal vez sea el mejor aporte de Martínez: aquella posibilidad de internarse en lugares a los que el texto original de Fuguet no pudo o no quiso llegar, superando la mera idea de operar como una adaptación. Esa distancia entre versiones no es menor. En Road Story los dibujos de los paisajes de la frontera, las piezas de motel y las aspas del ventilador apuntan los detalles de un universo donde se dispara la tragicomedia de un héroe que aprende a hablar en otra lengua: la de sí mismo. Esa lengua es la de Fuguet, pero también, cómo no, la del propio Martínez.

Álvaro Bisama

Monday, November 26, 2007

Comentarios acerca de Road Story.

Artículo en la "Rolling Stone" por Francisco Ortega.
"Un viaje físico y moral es el tour de force que Martínez y Fuguet proponen en su novela gráfica, partido en el cual, el cómic chileno dejó de jugar como amateur."

Comentario de Jean-François Fogel para "El Boomeran(g)"
"Estoy en Chile. En todas las mesas de todas las librerías de Santiago (Ulises, Feria Chilena del Libro, Antártica, etc.) el libro más visible es Road Story. Autor: Alberto Fuguet, aunque la portada dice también, con gran honestidad: “una novela gráfica de Gonzalo Martínez”."

Marco Rauch, el guionista de "Crónicas de Mythica" comenta "Road Story" en su blog.
"No soy fan de Alberto Fuguet. Hasta hace poco afirmaba sin dudar que su estilo literario no calza con mis gustos ni intereses. Por otro lado, en este blog declaro mi pasión por la historieta en general.
Y entonces aparece "Road Story", la adaptación gráfica de un cuento corto de Fuguet en manos de Gonzalo Martínez. Aparece y sirve como inauguración de mis críticas sobre el género de las novelas gráficas (o narrativa dibujada, para los puristas)."

El trailer de Road Story en YouTube

Les dejo el trailer que Alfaguara preparó para promocionar la novela gráfica "Road Story"

Road Story en la prensa.

Ha sido muy satisfactorio ver que esta aventura que Alfaguara, Fuguet y el suscrito ha tenido harta cobertura en la prensa, tanto tradicional como web. Les dejo algunos links:

Antonio Diaz nos hizo esta entrevista para paniko.cl
"Siguen los años y esta historia termina o desemboca en Road Story: la novela gráfica. Libro que el dibujante Gonzalo Martínez creó en base al cuento de Fuguet. La misma historia del chileno perdido y errante, pero ahora en viñetas que muestran carreteras áridas y personajes extraños. “Los dibujos de Gonzalo Martínez son tan austeros como impactantes: un ventilador en el techo nos dice todo de la soledad de Simón…”, apunta el escritor boliviano Edmundo Paz Soldán en la contraportada."

Carlos Reyes (Lechuga) nos reunió a Alberto, Alejandro Aliaga (editor del libro) y a mi a hablar dl proyecto en esta larga y entretenida entrevista.
"Volvamos a la mesa en la que Fuguet afirma que "Cortos", el volumen del que se extractó la historia es su "libro más visual", mientras Alejandro Aliaga sentencia que "Fue el cuento que más gustó"- y agrega más adelante: "Esta historia pasa más en la cabeza y en el corazón de Simón, el protagonista y darle imágenes era todo un desafío" "Estamos a la espectativa"- arremete nerviosamente Fuguet, mientras Gonzalo, como es habitual en él, se apresura a dar el merecido crédito a su colega y amigo Demetrio Babul que hizo todos los grises de la historieta y "Le dio profundidad a las viñetas". Todos hablamos tanto que sé que a la hora de transcribir la voy a pasar mal. Ahora mismo siento que me estoy perdiendo cosas importantes.
El motor ya ruge en la carretera cuando apreto rec en mi vieja grabadora de caset y aceleramos."



La siguiente es una entrevista hecha por Javier Rojahelis para Artes y Letras de EL Mercurioaparecida el Domingo 14 de octubre de 2007.

NOVENO ARTE. Estreno de novela gráfica:
Alberto Fuguet, ahora en VERSIÓN CÓMIC
Primero en el cuento y la novela, después en el cine. Ahora Fuguet se toma otro formato, el de la novela gráfica. En la próxima Feria del Libro de Santiago se lanzará "Road Story", la versión en viñetas que Gonzalo Martínez dibujó a partir de un cuento del director-escritor.
por Javier Rojahelis
Un sujeto de 35 años, recientemente separado, deambula por las carreteras norteamericanas luego de haber abortado la misión de trabajo que lo llevó a la tierra del Tío Sam. Esta es, en líneas generales, la trama de "Road Story" (título que juega con el término de road movie y con "On the road", la novela de Kerouac), un extenso cuento que Alberto Fuguet incluyó en su libro "Cortos" y que ahora se ha convertido en novela gráfica de la mano del dibujante Gonzalo Martínez.

En el inicio de "Cortos" el propio Fuguet instaló la siguiente cita del director Eric Rohmer: "¿Por qué filmar una historia cuando se puede escribir? ¿Por qué escribirla, cuando se va a filmarla?". A lo que ahora se podría agregar: "¿Por qué filmarla si se puede convertir en novela gráfica?".

Y es que el proceso de trabajo entre el escritor y el dibujante se convirtió un poco en eso, en una labor a medio camino entre la literatura y el cine. Estuvo todo el tema de la adaptación, de traducir el texto en imágenes y de elegir secuencias y planos que en vez de quedar impresos en fotogramas ahora quedarían fijados en viñetas. "Esto fue muy parecido a una película donde Gonzalo claramente era el director", cuenta Fuguet.
Una adaptación sin tanto drama

Todo partió hace poco más de un año cuando Alejandro Aliaga (de editorial Alfaguara) y Francisco Ortega (autor de "El número Kaifman") le propusieron a Fuguet hacer la adaptación de uno de sus relatos (específicamente "Road Story") al formato de novela gráfica. Un género para entonces inexplorado y desconocido para Fuguet quien, de hecho, a partir de ese momento comenzó a revisar para interiorizarse. "Empecé a leer primero las fuentes originales de dos películas que me habían gustado. Una fue la graphic novel 'Ghost World', de Daniel Clowes, y la otra, 'Road to perdition'". Lo siguiente fue encontrar al dibujante responsable de convertir el relato de Fuguet en viñetas. Labor que recayó finalmente en el chileno Gonzalo Martínez, quien actualmente realiza para el mercado estadounidense la serie en cómic "Super Teen Topia" y que antes hizo una miniserie para Avatar Press (editorial de novelas gráficas como "V de venganza" de Alan Moore y "Sin city" de Frank Miller) llamada "Holed up".

Para Gonzalo Martínez, ciertamente era la oportunidad de asumir un desafío del que ya había notables ejemplos, como la adaptación que hizo el dibujante Paul Mazzucchelli de la novela "Ciudad de cristal", de Paul Auster, obra que Martínez elogia por los abundantes recursos del cómic que utiliza para reflejar la enajenación mental del protagonista. Sin embargo, en el caso de "Road Story", el proceso no fue tan complicado, como el recién citado, en términos de traducir el lenguaje narrativo al dibujo. "Aquí no había ningún enajenado", explica Martínez y prosigue: "Por ejemplo, los grises del dibujo estuvieron a cargo de Demetrio Babul, quien vendría a ser como el director de fotografía de esta película... a él le repetía que tuviera ojo, ya que esto no debía tener una iluminación tan dramática. Por eso no usé recursos dramáticos. Bueno, Edmundo Paz Soldán (que aparece en el libro comentándolo) destacó que era austero en el uso del lenguaje. Y eso es así porque en esta historia el tipo no está enajenado mentalmente. Sí está dañado en el corazón... pero se le pasa".

Menos palabras y más trazos

Sobre el tema de la adaptación, Fuguet no tenía mayores recelos sobre la mirada que podía darle Martínez a su texto, y de hecho tampoco se acordaba mucho del cuento, el que tampoco releyó en este proceso, salvo lo que tuvo que leer a partir de las páginas dibujadas que le iba enviando periódicamente el propio Martínez. Ausencia de suspicacia que el escritor justifica del siguiente modo: "Existe una suerte de manual del buen estilo en el tema de la adaptación y yo considero que a la larga siempre el adaptado va a salir ganando... incluso si sale mal, porque si sale mal van a decir 'es mejor el cuento'. Por lo tanto, partimos con un 'haz lo que querái'".
Y sobre su enfrentamiento con el cuento, Martínez confiesa: "No hubo casi ningún problema. Primero, porque me gustó el texto, me sentí identificado con el personaje, me gustaban los diálogos, uno echa de menos los buenos diálogos en el cómic, me gustaba el ambiente, el clima del cuento, cómo terminaba. De hecho, yo lo hubiera adaptado tal cual".

Martínez trabajó en el cuento original destacando diálogos y texto premunido de un marcador amarillo. Eso era lo que en principio quedaría instalado en los cuadros y globos de las viñetas que acompañarían los dibujos. Sin embargo, en el proceso tampoco esos textos resultaron íntegramente incluidos. Ahí en parte tuvo que ver la tijera del escritor. Describiendo su labor de "tijereteo", Fuguet cuenta: "Mi meta era que fuera lo menos narrado posible en cuanto a texto. Incluso en algunas ocasiones tajé texto. Había frases de 5 líneas que yo trataba que bajaran a una. Yo le decía a Gonzalo que, mientras menos texto mío, mejor. Lo ideal es que se hubiera adaptado casi con ninguna palabra, pero claro, eso no iba a ocurrir".

¿La primera?
Sobre si esta es la primera novela gráfica chilena, Martínez encuentra que no tiene mucho sentido discutirlo. Bueno, previamente ya se conoce el caso de "Juan Buscamares" de Félix Vega, que, si bien se publicó en España como novela gráfica, acá tuvo un debut que no responde precisamente al formato. Otro ejemplo que se discute es el de la más reciente "Bilis Negra", que fue una versión en estilo manga (con estética de dibujo japonés) de un cuento de Mario Markus realizada por Fyto Manga.

Dejando de lado esta discusión, Martínez prefiere destacar otra cosa: "Lo que sí yo encuentro notable es que una editorial como Alfaguara se haya decidido..." Fuguet lo interrumpe y dice "sí, se la están jugando. Eso ha sido un súper apoyo en el sentido de tomarlo más como literatura que como excentricidad".

El tamaño de la publicación es como el de un libro común y corriente. Con ISBN y todo. Tan parecido a un libro normal que los creadores decidieron cambiar la portada original (que era una foto de carretera norteamericana con un letrero) por una en la que aparecen dibujos que muestran la naturaleza más específica de esta obra. Fuguet cuenta: "Era como pasar gato por liebre al público. Con la anterior tapa podía parecer más un libro convencional... la idea era decir 'no, no nos da vergüenza hacer novela gráfica' y no tenemos que esconder la viñeta".

Tan entusiasmado quedó el escritor con esta experiencia que confidencia: "Ahora me encantaría hacer algo directamente al formato. No una adaptación de algo ya escrito. La idea sería pensar qué historia estoy, entre comillas, 'dispuesto a perder', en el sentido de superar el trauma... ese de que en el mundo literario lo más importante es entregarle todo al libro... que el libro es como el río en el que uno debiera depositar todas sus ofrendas... con eso uno creció, era lo que te enseñaban en los talleres. Tal como estaba esa idea de que leer era sólo leer en un sillón de cuero en una biblioteca y no en un McDonald's. Entonces, lo primero es aceptar que se va a escribir algo que no va a ir a un cuento, ni tampoco va a parar en el cine... y poder decir tranquilamente '¿y qué?'".